miércoles, 9 de diciembre de 2009

Primer Paso de Alcohólicos Anónimos (1ra. Parte)

Primer Paso de Alcohólicos Anónimos (1ra. Parte)




DEL BLOG http://12pasosrecuperacion.blogspot.com/





Primer Paso de A.A.: "Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables".



Derrotarse admitiendo la FALTA DE PODER frente al alcohol es esencial. Derrotarse es básicamente admitir que tenemos un problema con nuestra manera de beber; que nuestra relación con el alcohol NO ES NORMAL, y que esto sencillamente me convierte en alcohólico, no hay más opciones.



"Llegamos a comprender que teníamos que admitir plenamente en lo más profundo de nuestro ser que éramos alcohólicos. Este es el primer paso hacia la recuperación. Hay que acabar con la ilusión de que somos como la demás gente o de que pronto lo seremos". (Alcohólicos Anónimos, pag. 28; cap. "Más acerca del alcoholismo").



En el "Libro Grande" hay más de 50 páginas enfocadas en la experiencia de derrotarse o en la "rendición" (aceptación de ser alcohólico). Es decir que un tercio del libro está orientado a esta cuestión. Los autores enfatizaron tanto sobre esto porque sabían por experiencia propia lo difícil que es superar la "negación"; la a veces impenetrable resistencia del alcohólico para aceptar su problema con la bebida. Pese a las muchas evidencias de que su manera de beber no es normal, su mente le sigue diciendo "todo está bien, esta vez tomaré una o dos copas y pararé".



A continuación los autores del Libro Grande hablan de los síntomas físicos y mentales del alcoholismo; y también nos describen al alcohólico.



"A fines del año 1934 atendí a un paciente que a pesar de haber sido un competente hombre de negocios, con mucha aptitud para ganar dinero, era un alcohólico de un tipo que yo había llegado a considerar como irremediable". (A.A., pag. XIX; cap. "La opinión del médico").



Lo anterior es un fragmento de una carta escrita por el dr. William D. Silkworth, médico del hospital Towns de la ciudad de New York. Si bien la carta fue realizada a finales de la década del 30, los conceptos vertidos en ella siguen teniendo vigencia en la actualidad. El dr. Silkworth fue uno de los primeros en describir el alcoholismo como una enfermedad con dos componentes o factores: uno físico y otro mental. Además el dr. Silkworth fue el médico que desintoxicó varias veces a Bill W., uno de los co-fundadores de Alcohólicos Anónimos; que en el párrafo anterior fue descripto por él como un alcohólico irremediable.



Vale decir que el dr. Silkworth había trabajado con decenas de alcohólicos con muy pocos resultados; en la página XIX del libro Alcohólicos Anónimos nos dice: "Personalmente conozco decenas de casos del tipo con el cual han fallado por completo otros métodos".



En la página XX, los autores del Libro Grande hablan del aspecto físico del alcoholismo:

"El médico que a petición nuestra nos facilitó esta carta ha tenido la bondad de ampliar sus ideas en otra declaración que exponemos a continuación. En esta, confirma que los que hemos sufrido la tortura alcohólica tenemos que creer que el cuerpo del alcohólico es tan anormal como su mente. No nos convencía la explicación de que no podíamos controlar nuestra manera de beber sencillamente porque estábamos desadaptados a la vida; porque estábamos en plena fuga de la realidad o porque teníamos una franca deficiencia mental. Estas cosas eran verídicas hasta cierto punto y, de hecho, en grado considerable en algunos de nosotros, pero además estamos convencidos de que nuestros cuerpos también estaban enfermos, y opinamos que es incompleto cualquier cuadro del alcohólico que no incluya este factor físico". (A.A., pag. XX; cap. "La opinión del médico").



Hasta aquí tenemos que el alcoholismo tiene un factor físico como se lo denomina en el Libro Grande, pero ¿cómo se manifiesta este factor? El organismo del alcohólico al ingerir bebidas alcohólicas pide más y más alcohol. Es como si algo reaccionara ante la presencia de alcohol en el cuerpo que desata una imperiosa necesidad de beber más. El bebedor normal bebe una o dos copas, tal vez más, y para. El alcohólico ingiere alcohol y ya no se detiene; y si lo hace después de un tremendo esfuerzo, se emborrachará más adelante. Esa reacción física no es normal, es exclusiva del individuo alcohólico.



En la página XXIV, el doctor Silkworth nos informa que la única manera de contrarrestar el factor físico es mediante la abstinencia total de alcohol: "Todos los citados y muchos otros, tienen un síntoma en común, no pueden empezar a beber sin que se presente en ellos el fenómeno del deseo imperioso. Este fenómeno, como lo hemos sugerido, puede ser la manifestación de alergia que distingue a esta gente de los demás y que la sitúa en un grupo distinto. Nunca ha sido posible erradicarlo con ninguno de los métodos conocidos. El único método que podemos sugerir es la abstinencia total".

De aquí el famoso "NO A LA PRIMERA COPA POR 24 HORAS" que se escucha una y otra vez en los grupos de A.A. Con esa frase están dando solución en el día a día a la cuestión física. Sin primera copa no hay segunda. Ahora bien, la abstinencia alcohólica sería suficiente para la recuperación del alcohólico si el alcoholismo fuese solamente una cuestión física, pero el dr. Silkworth observó que el problema del alcoholismo también tiene un componente mental. Esto no quiere decir que el alcohólico sea tonto o poco inteligente, significa que la mente del alcohólico también reacciona de manera anormal frente al alcohol, y lo manifiesta mediante una obsesión. El pensamiento del alcohólico será que todo está bien en lo que respecta a su relación con el alcohol, a pesar de que su manera de beber lo esté dañando a él y su entorno familiar. No importa lo mucho que quiera dejar de beber, tarde o temprano regresará a la bebida.