lunes, 14 de septiembre de 2009

La culpa es de Gutenberg

La culpa es de Gutenberg

DIARIO EL LITORAL DE SANTA FE http://www.ellitoral.com/







Al gran diez se le cruzó la idea de que había un responsable de la caída de nuestro equipo frente a Paraguay: la prensa; y con su habitual verborragia, embistió contra los periodistas que “osaban” indagar sobre las causas de la derrota.

Cosa común entre los argentinos, ésa de echar las culpas afuera. Según su percepción, él no es responsable, ni siquiera en parte, del horrible desempeño; hay que encontrar a los causantes en “los medios”. Ellos, seguramente a causa de la reciente expansión de las transmisiones multiplicadas por todos los canales de TV, tuvieron que recurrir a viejos relatores que, como los jugadores de fútbol viejos, no rindieron lo suficiente.

“¡No me van a quebrar!”, gritaba desencajado; ¿quién quiere quebrarlo? Hasta ahora el único que hizo todo lo posible para romperse fue él. Fue él quien mató al jugador para parir un improvisado DT luego de haber coqueteado de todas las formas posibles para conseguir, ovación de por medio, ser nombrado responsable del brillo de la camiseta nacional. Según su mirada y cuando su estrategia falló, no encontró mejor justificación que arremeter con los que tienen obligación de informar y derecho de opinar.

Pero aunque los pensamientos del Diego siempre son ruidosos, los argentinos estamos acostumbrados a escuchar cosas semejantes de parte de los que tienen responsabilidades. La prensa casi siempre paga los platos rotos, lo mismo que los sectores golpistas de la izquierda o la derecha, o el ejército encuadrado en intereses foráneos, o cualquier persona o grupo que está a boca de pensamiento en el momento oportuno.

La vida cotidiana está inundada de exculpaciones. Muchos, cuando las cosas no salen como esperan, niegan cualquier responsabilidad en los actos; siempre lo son otros, la mala suerte o las circunstancias. Esta semana estuvo colapsada de muestras de ese tipo de huídas. Vimos, por ejemplo, cómo doscientos empleados de la Afip actuaron hostigando a Clarín, en nombre de nadie; la culpa de semejante desmesura terminó siendo del Pato Donald. El periodismo es muy anterior a Gutenberg. Sus orígenes se suponen antes de Cristo. Gutenberg inventó una manera posible de llegar a más gente con los mensajes y de facilitar la comunicación entre personas.

Maradona debería haber aprendido en tanto tiempo de exposición mediática que hay buenos y malos informadores, que también hay panqueques -de hecho él no siempre mantuvo un discurso único- y que los argentinos, además de futboleros, somos triunfalistas. Pero generalizar es malo y mucho más desconocer -aunque de verdad no lo piense- que él es el dueño de una carga por la que peleó mucho tiempo y que debe responder por eso.

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